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Nuestra fundadora, Marion Gurney, tenía una visión sencilla pero desafiante. Ella sintió el llamado de ayudar a los católicos inmigrantes que llegaron a la ciudad de Nueva York a principios del siglo 20. Su mayor preocupación era proteger y profundizar la fe de estos inmigrantes a través de las enseñanzas de la doctrina cristiana y, a su vez, ayudarles a reconocer y mantener su dignidad proveyéndoles un ambiente católico para enfrentar un nuevo proceso de aculturación.
Marion Gurney era una trabajadora social con mucha experiencia. Ella ofreció sus servicios profesionales a los padres dominícos y les ayudó a fundar el primer establecimiento católico (Settlement House) en la ciudad de Nueva York. La Casa de Santa Rosa abrió sus puertas en la calle 69, un barrio pobre lleno de gente, en el este de Nueva York. Esta llegó a ser un lugar muy próspero y vitalizante para el aprendizaje religioso y el desarrollo educativo de los nuevos inmigrantes. Aquí Marion asistió en la organización de una escuela para catequistas y luego llevó a cabo un proceso por el cual jovenes serían reclutados para la educación religiosa. La Confraternidad de la Doctrina Cristiana, la cual estaba operando en Inglaterra para ese tiempo con mucho éxito, parecía ser la respuesta. El plan fue presentado al arzobispo de Nueva York, Michael A. Corrigan y lo aprobó de inmediato. Marion Gurney fue la primera secretaria de esta Confraternidad. De estas raízes surgió la Congregación de Nuestra Señora de la Doctrina Cristiana.
Motivadas por las necesidades de los nuevos inmigrantes católicos y por todo lo que había hecho esta talentosa mujer Marion Gurney, un grupo de compañeras cercana a ella le empazaron a ayudar en esta labor. Influenciadas por el Padre Jesuita Francis McCarthy, la congregación fue fundada en 1908. Pero pronto, en un espíritu de encarnación, este grupo de compañeras se dio cuenta de la importancia de vivir entre los que servían. Por esta razón se mudaron al bajo Manhattan de Nueva York. De las necesidades de estos inmigrantes como el cuidado diurno para niños, su educación religiosa, visitación familiar, servicios sociales, etc., nace la Casa Madonna.
Celebramos el aniversario de nuestra fundación el 29 de Junio. En este día en el año 1910 se celebró la primera misa en la Casa Madonna. Durante la celebración Marion Gurney toma el nombre de Marianne de Jesús y ella y sus cuatro compañeras hacen promesas de pobresa, castidad y obedencia.
Su preocupación amorosa y desinteresada por los más necesitados es una de las facetas más impresionantes del carísma de Madre Marianne de Jesús. La increible historia de esta congregación desde los primeros días en la Casa Madonna hasta los ministerios apostólicos hoy día muestra ser evidencia de los esfuerzos de las Hermanas de ser fieles a su propio carísma. Tantos años de servicio apostólico a la Arquidiócesis de Nueva York y las diocesis de Charleston (South Carolina), San Agustín y Orlando (Florida), Manchester (New Hampshire), Youngstown (Ohio), Chicago (Illinois), Paterson (New Jersey), y San Juan de la Maguana (República Dominicana), han sido llevado con la determinación de que aquéllos quiénes están a los márgenes de la sociedad puedan reconocer y valorizar su propia persona a través de la buena noticia de Jesucristo. En este espíritu de la Encarnación, la congregación de la Doctrina Cristiana comensó y sigue manteniendo su compromiso para continuar trabajando para todas las generaciones del presente y del futuro, a quienes siguen siendo llamadas.
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